1984 y la privacidad en los motores de búsqueda
Con la aprobación de la FTC de la compra de DoubleClick por parte de Google, es fácil aplicar el termino “Orwelliano” o “esto parece 1984”, pero cuando hablamos de la privacidad en los motores de búsqueda creo que es excederse un poco. Mientras que en 1984 el control sirve para dominar a las masas y el contacto con la cultura es reprimido para evitar posibles rebeliones, hoy en día tenemos a nuestra disposición una gran cantidad de cultura, indexada de forma que nos sea fácil de encontrar, gracias a los buscadores.
Los motores de búsqueda almacenan una gran cantidad de datos sobre nosotros, pero con fines publicitarios. No creo que ninguna empresa de estudios de mercado disponga de información tan detallada como la que tienen de nosotros los buscadores, así que bravo por ellos. Han conseguido una información tan detallada que las empresas darían lo que fuera por tenerla, pero de momento quiero pensar que está en buenas manos, y que es un gran beneficio adicional que se han encontrado los emprendedores que se han lanzado a la aventura de crear un buscador.
Prefiero recibir publicidad sobre productos que sean de mi interés, que no de otros que no me dicen nada. En la búsqueda de las ventas siempre ha habido publicidad intrusiva o “de mal gusto”. Sólo tenemos que fijarnos en la cantidad de papel que se gasta para hacer “buzoneos” que van directamente a la basura. Si Google se “preocupa” de hacerme llegar publicidad que sea de mi interés, gracias! Me ahorra tiempo en buscarla.
Es fácil pensar que tanta información en malas manos puede ser peligrosa, pero creo que compáralo con 1984 le da una connotación negativa que yo de momento no veo. Y en cuanto a connotaciones negativas, te dejo la que hace Steve Jobs de IBM, esto si es marketing!